“Entre Asfalto y Montaña: Historias que Inspiran”
En el mundo del running, trail running y ciclismo, cada paso o pedaleo cuenta una historia. “Entre Asfalto y Montaña: Historias que Inspiran” es un espacio dedicado a explorar las experiencias, retos y logros de corredores y ciclistas que combinan la velocidad del asfalto con la magia de los senderos.
En esta entrevista, Deycy Acevedo comparte cómo encontró su pasión, superó desafíos y transformó el running en una herramienta de crecimiento personal.
1. ¿Qué te llevó a empezar a correr, ya sea en asfalto o montaña?
Siempre me gustó correr. Desde niña participaba en eventos de pista y campo en la escuela. Sin embargo, encontré mi verdadera pasión ya de adulta, corriendo en la montaña. Comencé como una forma de escapar de la rutina de ser ama de casa, y desde entonces, correr se ha convertido en algo necesario para mí.
2. ¿Prefieres correr en asfalto o en montaña? ¿Por qué?
Prefiero correr en la montaña. La adrenalina de correr por senderos con caídas a ambos lados me genera un sentimiento de libertad indescriptible. Los paisajes que ves y los olores de la naturaleza son inigualables. Es una experiencia que conecta profundamente con el alma.
3. ¿Cuál ha sido tu mayor desafío como corredor y cómo lo superaste?
Mi mayor desafío como corredora fue aprender a creer en mí misma y en las capacidades de mi cuerpo. Durante los entrenamientos largos para los maratones, siempre dudaba de mis piernas y temía que no aguantaran. Lo superé después de correr mi primer maratón, a pesar de haber tenido una lesión. Ese logro me enseñó que soy más fuerte de lo que imaginaba.
4. ¿Qué carrera o experiencia como corredor ha dejado la huella más profunda en ti?
Mi primer maratón en Long Beach, en octubre de 2024, dejó una marca profunda en mi vida por varias razones. Volví a correr solo seis meses antes, cuando decidí divorciarme después de 13 años de matrimonio. En ese momento, tenía que demostrarme que era una mujer fuerte, a pesar del bajo autoestima que arrastraba por mi situación personal.
Logré terminar el maratón en menos de cinco horas, a pesar de tener una lesión en mi pie derecho que incluso me dificultaba caminar. Recuerdo que, al llegar a la línea de salida, lloré porque sentía que ya había ganado, aunque aún no había empezado a correr. Me dije a mí misma: “Ya llegamos hasta aquí, no nos vamos a rendir ahora.” Con el pie vendado, usando pomadas para el dolor muscular (incluso una de uso veterinario), completé mi primer maratón. Ese día no solo superé el dolor físico, sino también el emocional, y aprendí que nadie más puede limitarme, excepto yo misma.

5. ¿Qué mensaje le darías a quienes están comenzando en el running o el trail?
Un consejo que puedo darles es que todos corremos por razones distintas: algunos para bajar de peso, otros por metas personales, por pasión o simplemente por correr. En mi caso, corría para escapar de mi dolor emocional y enfrentar mis demonios internos.
Cualquiera que sea tu razón, úsala como motor para seguir corriendo hasta que tus piernas ya no puedan más. Correr no solo fortalece el cuerpo, también sana el alma.
Deycy Acevedo
33 años
Bakersfield California USA
